Seleccionar página

Es evidente que el mundo se está globalizando, más si cabe en el ámbito de internet. Cada vez es más común encontrar blog que te dan la posibilidad de leer sus post en idiomas diferentes. Sabiendo esto, puedes pensar, ¿por qué no traduzco el mío? Es posible que quieras vender tus productos en mercados extranjeros. Pero, ¿y si no te puedes permitir ofrecer envíos internacionales? No siempre es recomendable hacerlo para seguir esta “moda”. Veamos si puede ser aconsejable para ti paso a paso.

¿Deberías traducir tu blog a otros idiomas?

© Cybrain – Fotolia.com

1. Plantéate tus metas

Como antes adelantábamos puede existir casos en los que sea recomendable, pero hay que tener en cuenta cuál es el objetivo final que tienes con tu blog. Como orientación te ofrezco una serie de casos en los que podría ser una buena idea:

  • Quieres que tus contenidos lleguen a clientes extranjeros.
  • Pretendes aumentar tu número de posibles clientes.
  • Quieres vender tus productos o servicios en otros mercados, teniendo los medios necesarios.
  • Buscas mejorar el SEO de tu empresa en otros países.

2. Visibilidad

Será importante tener en cuenta cómo pretendes llevar a cabo tu traducción. ¿Pretendes poner la traducción al final de tu propio artículo? Eso no siempre es buena idea, ya que puede perder el atractivo que tenía en un principio. Podría quedar un artículo muy largo que haga que al final ni a un lector de un idioma ni al otro le resulte atrayente.

Existen funcionalidades que te permiten evitar esto. De esta manera, cuando entras en un blog puedes seleccionar el idioma en el que quieres leerlo. Investiga sobre el tema para saber qué te es más conveniente y cómo hacerlo.

3. Ten en cuenta el tema cultural

Si tu objetivo es vender un producto, ¿crees que realmente le va a interesar a tu público extranjero? Es más, ¿tiene este la posibilidad de conseguirlo en su país de origen? Ya lo hablamos, existen muchos casos en los que no tienen sentido la traducción. Las diferencias culturales suelen ser un tema importante para realizar tu propio estudio. Normalmente en tu blog tienes claro tu público objetivo, traducir este no es más que ampliarlo. Hay que tener en cuenta si esto es realmente lo que se quiere lograr.

4. Estudia tu blog

¿Sabes usar herramientas tan útiles como Google Analitycs? Estas te van a dar información vital para tomar tu decisión. Puedes conocer de dónde recibes tus visitas, cuánto tiempo permanecen en tu blog… Esto te puede dar una idea sobre la utilidad de ampliar tu nicho de mercado. Además, para saber si la expansión se va a traducir en conversiones.

Otro tema a tratar es el SEO. Cabe preguntarse, ¿estás bien posicionado? De primeras se puede pensar que traducir tu blog va a gustar a Google, sin embargo, esto no tiene por qué ser verdad. Habrá que hacer un estudio previo y posterior para que ayude al mismo.

5. Competidores

Y por último para tomar tu decisión, un buen consejo es observar a tu competencia. ¿Han traducido su blog con éxito? Que ellos no lo hayan hecho no quiere decir que no sea una buena idea, puede ser una oportunidad de adelantarse. Hay que preguntarse también, ¿crees que puedes captar parte del nicho de mercado que han conseguido? En el caso de que ellos se te hayan adelantado habrá que tener en cuenta si cabe la posibilidad de conseguir público extranjero.

Por tanto, la decisión es tuya, pero es importante tener todos estos puntos en cuenta. Traducir tu blog puede ser una decisión que te suponga muchas nuevas oportunidades o una pérdida importante de recursos.

 

 

Teresa Saravia, estudiante de Administración y dirección de empresas en la universidad de ICADE de comillas, especializándose en el estudio del marketing digital.

 

Pin It on Pinterest

Shares
Share This