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Mantener un blog implica periodicidad, continuidad, actualidad y disciplina en el proceso de elaboración de sus contenidos. Estas características adquieren mayor relevancia si hablamos de blogs corporativos, pues son las que trazan la ruta para la consolidación de una marca.

Formas de no perder la inspiración a la hora de escribir un blog

© ibush – Fotolia.com

No es fácil, sin embargo, mantener el pulso ante el reto diario de actualizar un blog. Como casi todo proceso creativo, dicha labor pasa por diversas fases. Tras el entusiasmo inicial, es común que los blogueros (autores de blog) cedan ante la rutina y acaben perdiendo el entusiasmo y la disciplina inicial. La innovación requiere un esfuerzo permanente por buscar nuevas formas de decir y mostrar las cosas y, a veces, no es fácil hallarla.

¿Eres un bloguero bloqueado? Consejos para no dejar de escribir

Cada bloguero posee un ritmo de trabajo, unos métodos de escritura e investigación, unos horarios, unos recursos y un estilo para decir lo que desea.

Esto se hace todavía más evidente en los blogs corporativos, en los que es la empresa, el público y el producto los que determinan las características de los contenidos. Aun así, el bloqueo es algo de lo que no escapa ningún bloguero.

¿Cómo recuperar el entusiasmo de los primeros días? ¿Qué fórmulas aplicar? ¿Existe algún tipo de antídoto contra la falta de inspiración?

– Cuando no esté claro el tema del que se quiera escribir, es recomendable regresar al inicio. Es decir, revisar cuál era la intención del blog en el momento en que se puso en marcha. Muchas veces los blogs, por diversos motivos, acaban perdiendo el objetivo principal. Volver a ver la meta en el horizonte puede reconducir la labor del bloguero.

– Pensar mucho no suele ser de gran ayuda. Al contrario, puede retrasar la escritura de un texto varias veces hasta renunciar a ello. Cuando se tiene un tema que no sabemos cómo abordar, lo más recomendable es fijarlo por escrito y darle forma progresivamente, sin importar que al principio no sea más que un puñado de ideas sueltas. Esto siempre será mejor que nada. El texto ganará en sustancia hasta que sea apto para la publicación.

– El entorno también ofrece algunas salidas. El bloguero puede entablar diálogos con sus jefes, sus compañeros de trabajo, sus familiares y otras personas de su entorno. El diálogo, además de liberar tensiones, puede aportar buen material para los textos de un blog. La clave está en saber descubrirlos.

– La lectura de otros blogs, artículos y documentos relacionados con el tema puede ayudar a la labor del bloguero. A veces la falta de ideas es también falta de apertura. Este bloguero puede proporcionar información nueva y datos de interés. Además, el solo hecho de consultar otros sitios o publicaciones mejora la perspectiva que se tiene del propio blog y, consecuentemente, ayuda a introducir mejoras. No se trata de compararse con otros, sino de apreciar variantes.

– La meta siempre debe ser la innovación. No vale escribir cualquier cosa para paliar la falta de inspiración. Hay que dejar las prisas de lado y pensar en nuevas formas de expresión. Hay una solución que nunca falla: crear, crear y crear.

EEF_Ana_CalzadaAna Calzada, periodista y especialista en comunicación para Pymes y Empresas. Es colaboradora de diversos blogs relacionados con este tema, como Blogoempresa y redactora en Eaeprogramas.es/Empresa-familiar, del que es la redactora principal. Además, ha colaborado como formadora con escuelas de negocios como ENyD (Escuela de Negocios y Dirección de Madrid) y como asesora de varias empresas de nuestro país.

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